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“¿Quién dijo que no puedo ser candidata a la gobernación?

Provinciales 08 de septiembre de 2022 Redacción RMM Redacción RMM
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Sandra Giménez pisa fuerte y segura. Es una de las mujeres con más trayectoria en política, militancia social y gestión de la provincia de Misiones. Entre los cargos que ocupó está el de diputada provincial, senadora y vicegobernadora. Es médica y abogada. Grandes galones y bien ganados.

Caminó a nuestro encuentro de manera tranquila, con una amplia sonrisa que nos inundó de positividad y buena vibra. Sandra, como la conoce la gente, su gente, nos transmitió sus pensamientos con la claridad de quien sabe capitalizar la experiencia.

 “además del techo está el acantilado de cristal”

Henryka: ¿Por qué creés que se invisibiliza a la mujer en política?

Sandra: «Ese es el gran desafío que tenemos nosotras mismas. Creo que la invisibilidad es producto de nuestras propias acciones, no de los otros; como también creo que la lucha no se da como debe darse. No hemos logrado construir una red de apoyo entre nosotras y por eso ellos siguen sometiendo la figura femenina a un segundo, tercer, sexto o último lugar. Además del ‘techo de cristal’ que es hasta donde llegamos, está el ‘acantilado de cristal’ que es cuando no hay nadie más, entonces llaman a una mujer para que se haga cargo del desastre».

Henryka: ¿Qué postura política tomas ante esta situación?

Sandra: «Mirá, he pasado por distintas etapas, desde mis 15 años como miembro de la JP de Jardín América hasta la actualidad. La lucha más frontal en mi residencia de pediatría, cuando fui directora del Hospital de Pediatría y en la política, defendiendo las propuestas de la Renovación. También las he pasado como mujer. Fui candidata a vicegobernadora en un contexto muy difícil (2007), donde había que recorrer palmo a palmo la provincia para poder garantizar el triunfo de nuestra fuerza política. Yo estaba embarazada de Máximo, mi hijo menor, y creo que fui la primera candidata embarazada en ganar una elección. A mi hijo lo parí estando a cargo del gobierno, cubriendo a Closs y a los 15 días volví a trabajar. Lo hice convencida de que la sociedad nos elige para resolver los problemas desde la política».

Henryka: ¿Tan intensa es la política?

Sandra: «Sí, así de intensa. En el senado la lucha fue más dura todavía. Tuvimos dos etapas, una con el gobierno de Cristina y otra con el gobierno de Macri, y ahí creo la lucha que di no fue suficiente. Debiera haber esgrimido otras estrategias para lograr otros resultados para mí y para la Argentina, porque lo que padecemos hoy como país y sobre todo desde la justicia, del proceso y partido judicial, tiene que ver con la votación histórica donde le dimos el acuerdo desde Misiones a los dos jueces -Rosenkrantz y Rosatti- que propuso Macri».

Henryka: Hoy, a la distancia, ¿valió la pena tanta entrega?

Sandra: «Cada minuto de lucha valió la pena. Hoy al ver a Misiones en otra dimensión y en el contexto actual, entiendo que somos historia, no una foto. No hubiera habido un Maurice Closs exitoso sin un Carlos Rovira gobernador exitoso; no habría un gobierno de Hugo Passalacqua exitoso sin un Mauri; como tampoco un Oscar Herrera Ahuad triunfal sin un Hugo, y no habrá un próximo gobierno renovador si no hay una gestión exitosa de Oscar Herrera. Nuestro compromiso político siempre ha sido la superación. Pero también hay que decir, que en el marco de lo masculino siempre hay todo el despliegue; en el marco femenino, el acompañamiento, que no es poco cosa, pero creo que podría ser un 50 y 50. Hay mujeres muy capaces a lo largo y ancho de la provincia que tienen toda la calificación necesaria para asumir roles de relevancia».

Henryka: ¿Qué emociones te dispara esta situación de las mujeres en política?

Sandra: «Hay días que me produce mucha sorpresa y de la buena. Adquirimos protagonismo cuando algunas compañeras llegan al poder. La presidencia de EMSA con Virginia (Kluka), el Ministerio de Cooperativa, que desde hace años lo han conducido mujeres, el Ministerio de Trabajo, gran ministerio, gran trabajo.

“Nuestro compromiso político siempre ha sido la superación”

El desafío de instituciones como el Instituto Misionero de Biodiversidad, el cuidado de la naturaleza en manos de mujeres. Ahora, eso no es suficiente, como para aquello que significa llevar adelante la toma de decisiones desde la política en acciones públicas. Eso sigue reservado exclusivamente a los hombres».

Henryka: Fuiste la primera presidenta del bloque renovador en Cámara, con una minoría de bancas propias, realidad diferente a la actual. Tuviste que hacer frente a duras batallas, ¿qué pusiste de vos en ellas?

“La habilidad fue la palabra y jamás el silencio”

Sandra: «En ese momento, en el parlamento misionero, la habilidad fue la palabra y jamás el silencio. Lo más duro fue cuando pidieron un juicio político a Carlos Rovira para destituirlo como gobernador. Recuerdo, que un actual ministro de justicia de nuestra provincia era uno de los que más estaba en nuestra contra, nos gritaba y maltrataba; como así también otro, que es el actual ministro coordinador de gabinete. Estábamos en la mesa de la Sala de los Pasos Perdidos de la Cámara y cada vez nos rodeaban más y más opositores, pero afuera estaban los compañeros y compañeras de la Renovación que llegaban hasta la Legislatura para tratar de evitar que se lograra ese apriete político y proceso, que, desde todo punto de vista, era irregular. Sólo buscaban destituir a Carlos Eduardo Rovira».

Henryka: Situaciones hoy impensadas en la provincia, no?

Sandra: «Fueron tiempos difíciles. Desde el inicio en el 2003, 2004 y 2005 las batallas fueron con el cuerpo, la palabra y con las acciones porque había una oposición muy virulenta, que no es la oposición de hoy. Gracias a Dios que se ha podido construir consensos y diálogo, pero no hay que olvidarse que han nacido de la base de luchas en las que hemos puesto el cuerpo».

Henryka: Según una leyenda urbana, el cargo a la vicegobernación es para una/un florero. ¿Qué tuviste que hacer para demostrar que no eras florero?

“Con tacos altos, voz fuerte y mucho trabajo”

Sandra: (suelta una gran y contagiosa carcajada) «Con tacos altos, voz fuerte y mucho trabajo. Encontré una vicegobernación desarmada, sin contenido, pero construimos una ordenada, con presencia y estructura. Que tuviera fundamento en su existencia, para dar uso a los fondos asignados. De ahí nació el Instituto de Formación para la Gestión Pública (INFOGEP), con las Tecnicaturas Superiores para la Administración Pública. Porque siempre sostuve que los empleados públicos debemos honrar el sueldo que percibimos, pero debemos hacerlo con conocimiento y aprendizaje y para eso tenemos que tener estructura. También nació el Plan Mamá, estrategia de protección a la madre y al niño para disminuir la mortalidad materno infantil en Misiones. Pudimos bajar los altos índices a partir del trabajo de la salud pública y de haber puesto la salud pública como una gran política de Estado que nos permitió y permite el desarrollo. El Consejo Provincial de Discapacidad, charlas de prevención de suicidios, en fin, todo lo que estaba suelto lo íbamos incluyendo y organizando para después, transferirlo a las zonas donde hacía falta, a los sectores donde debían ser aplicados. El Banco de la Mujer y el emprendedurismo, son acciones que se fueron sumando y marcando el proceso de unidad.

Henryka: ¿Por qué creés que no estás dentro de las/los posibles candidatos a la gobernación?

Sandra: ¿Quién dijo eso? ¿Quién dijo que no puedo ser candidata a la gobernación?

Henryka: ¿Crees que hay algo que tengan los varones que no tengas vos?

“Ellos tienen testículos y yo tengo ovarios”

Sandra: «No. Nada. Tenemos exactamente lo mismo, salvo que ellos tienen testículos y yo tengo ovarios».

Henryka: Si estuvieras sentada con Carlos Rovira, ¿de qué hablarías?

Sandra: «De la postulación a la gobernación de Misiones».

Henryka: ¿Qué mensaje te gustaría transmitir a las jóvenes que están incursionando en política y a las que no se animan todavía?

Sandra: «Que incorporarse a la vida política es una obligación. El votar ya es una responsabilidad enorme y entender que ese derecho (al voto) es producto de luchas históricas, que nos permiten hoy disfrutar de manera plena el ejercicio de derechos civiles. No olvidarnos que cuando empezamos a votar, recién nos tuvieron en cuenta porque nos necesitaban para llegar al poder. A partir de ahí, fue una negociación permanente entre lo que necesitamos y lo que nos permiten o autorizan. Hoy, con el 50 y 50 hay un nuevo horizonte, pero el sentido de participación política aparece a partir de la pregunta ¿para qué?
¿Para qué voy a dejar mi vida personal? ¿Para qué voy a dejar mi casa, mi tiempo? ¿Para qué lo voy a dedicar a la sociedad, al servicio de los intereses comunes, en el claustro académico, en el centro estudiantil, en la cooperativa, en la iglesia, en la comisaría, en la sociedad en la que vivo? ¿Para qué? La pregunta es siempre ¿para qué? El para qué tiene que ser con el desarrollo común. No hay individuo que se desarrolle si no hay una sociedad que se desarrolle en el mismo sentido y misma dirección.
Cuando el proceso de desigualdad aumenta, el dolor y la violencia aumenta y el fracaso de la sociedad se hace pleno. Ahora, cuando la igualdad forma parte del desarrollo y de la búsqueda de acciones comunes, es donde las políticas públicas son transformadoras. Pongo ejemplos concretos, Marilú Leverberg, diputada de la nación por Misiones, ¿qué le legó a la provincia? Una universidad nacional; Sandra Giménez, se metió en política y ¿qué legado dejó? Entre otras cosas, una Ley Provincial de Salud. Y así cada una de nosotras, en cada ámbito, tiene que participar por un resultado y ese resultado es lo que nos mide. Ahí es donde la diferencia es clara y contundente, porque las mujeres participamos en política para transformar la realidad desde el amor incondicional que tenemos a la vida, a la patria y a Dios».

(Magazine Henryka)

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